¿Cuál es el secreto de una buena vejez?
Bajo el sol dorado de la tarde, Juancho Marcano estaba sentado en un.mueble del garaje, mudo y con la mirada extraviada en los pétalos de una orquídea blanca con visos morados que estaba en un tronco de un datilero de su jardín. La flor, imponente y gallarda, parecía ser el único reloj que el periodista consultaba.
Pipo, su fiel perro, que de tanto acompañar a un hombre de periodismo ya entendía de silencios y metáforas, se le acercó lentamente. Al notar que Juancho ni........
