Movilización del 12 de marzo... Calle Vs Capitulación
La jornada de movilización nacional convocada por las federaciones de educación, salud y otros sectores estratégicos, y algunas organizaciones dentro del campo de la izquierda, ha marcado un hito en la dinámica social reciente del país. Con una concurrencia que superó notablemente las convocatorias previas, el eco de las protestas se sintió en las principales ciudades. Dos consignas centrales motorizaron el accionar: el aumento salarial urgente y la libertad para los presos políticos —una demanda que, de manera sospechosa, parece seguir excluyendo a los dirigentes sindicales en los discursos de la mayoría de las cúpulas convocantes. Cabe destacar, el grueso de las viejas burocracias convocantes, están movidos por mantener sus intereses, les asusta que las bases les pasen por encima, y que desarrollen la fuerza demoledora capaz de aplastar la explotación capitalista.
A este clamor se sumaron exigencias críticas: la derogación de decretos que anulan derechos conquistados, el rescate del HCM, la discusión de contratos colectivos en sectores como el petrolero y cementero, y el reenganche de los trabajadores de PDVSA. En Caracas, la determinación de las bases fue evidente al rebasar los piquetes gubernamentales que intentaron bloquear el paso, demostrando que el descontento comienza a desbordar los diques de contención tradicionales.
Frente al empuje de las calles, el gobierno desplegó una contraofensiva dual. Por un lado, una marcha en la capital bajo la consigna de la "paz", donde aún asomaron reclamos por el rescate de figuras del viejo esquema presidencial. Por el otro, una maniobra de la Central Bolivariana que, un día antes, anunció su disposición a discutir en el Ministerio del Trabajo una posible "salarización" de los bonos. Estas........
