menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

There Is No Alternative o el gusto por proteger lo propio A propósito de la paz y de cuanta cosa justifique el presente

11 0
25.07.2026

De la eudaimonía a la política

De los tiempos más apremiantes suelen surgir las muestras más grandes de valor, convicción y fuerza moral que la humanidad haya visto. ¿Qué sería de nuestra lucha independentista sin la audacia y determinación de nuestros próceres? ¿Qué sería de la lucha contra el fascismo en el mundo sin las brújulas morales que coronaron el accionar de sus protagonistas?

¿Qué sería de nuestros pueblos sin el ejemplo de tantos y tantas luchadoras y luchadores sociales, que han llenado los territorios de valores de generosidad y fraternidad sin ningún tipo de retribución? Y, más recientemente, ¿qué sería de nuestro país después de los sucesos del 24 de junio y sin las evidentes muestras de generosidad, convicción y valor que rompieron el embrujo terrorífico de nuestra tierra?

Llegado el momento, nuestra moral, nuestras convicciones y nuestros principios no nos otorgan un camino poco sinuoso para defender nuestras ideas. Puede decirse que, entre más nos remitimos a nuestros principios, se van reduciendo nuestras alternativas para tomar partido o definir acciones. Aunque esto parece una gran pirueta de abstracciones, tiene profundas implicaciones en la realidad: del mismo modo que un cristiano neotestamentario no puede apoyar la pena de muerte, un marxista no puede apoyar la precarización laboral, o un liberal no puede apoyar la reducción de la intimidad individual.

Siempre existirá el viejo debate entre el libre albedrío teológico y la libertad positiva y negativa de la teoría política moderna. Pero, para resumir ambos elementos en forma laica, podemos decir que la capacidad de decidir está estrechamente vinculada al nivel de información y a las coordenadas de tus valores.

En filosofía a esto se le llama eudaimonía o escala de valores. Todo ser humano desarrolla una escala de valores éticos sobre su mundo, que se derrama sobre su presente y su futuro. Esta eudaimonía está vinculada, a su vez, con el conocimiento del mundo que ayuda a contenerla. En tal sentido, entre más conoces el mundo, más afirmada está tu eudaimonía, más consolidados tus valores y más sólida es tu libertad.

Decir, en tal sentido, que "no existe alternativa" a algo es cerrarse a este proceso. La falta de alternativa no es un resultado del conocer necesariamente; de hecho, en la mayoría de los casos es un cierre total al conocer. Cuando se........

© Aporrea