Mi bando
Señora democrática
Cuando leí que había muerto Mario Terán, el asesino del Che[1], recordé que el periodista José Steinsleger escribió en el diario mexicano La Jornada:
«En agosto del año pasado, un hombre se presentó en el periódico El Deber (Santa Cruz, Bolivia) para agradecer a los médicos cubanos que habían curado a su padre anciano de un grave problema de catarata, totalmente gratis. El paciente resultó ser el suboficial retirado Mario Terán, asesino del Che».[2]
El 25/9/2007 escribí entonces un artículo para tratar de dar algo más de difusión sobre este hecho que prácticamente nadie conoció.[3]
Pero lo que ahora quiero destacar es que no me alegra la partida de Terán, como sí llena de gozo a quienes cultivan el odio cuando perdemos a personas de mi bando. Esta última es una figura nebulosa, claro, así que precisemos.
Aproximadamente en 2010 vi un video que exhibía un episodio de la lucha del estudiantado chileno por la educación gratuita. Entre las idas y venidas de una manifestación quedaron enfrentados por azar un grupo de estudiantes y un equipo de filmación de El Mercurio, la Falsimedia chilena. Estos últimos eran un puñado, y los estudiantes los superaban en número. Esos manifestantes increparon a la plantilla de El Mercurio por las mentiras que difunde la prensa........
