La estupidez política de MCM premió las guerras de Trump; la dignidad venezolana tiene el desafío de alcanzar la paz republicana
"la estupidez humana es infinita porque no tiene límites"
Ya, han transcurrido dos meses desde que la señora María Machado, cometió la impúdica estupidez política más absurda y aldeana para el ejercicio dialéctico de la diplomacia internacional, premió al verdugo de su país por la agresión militar que produjo muertes y la violación de la soberanía territorial. Fué aquel (15/01/2026) un momento de motivación ramplona, en él que descalificó el contenido filosófico "humanista" del premio Nobel de la paz y ridiculizó el estatus del comité de Oslo, al reciclar dicho premio traspasandolo a las manos ensangrentadas del criminal de guerra, sociopata, ladrón y pedófilo violador de niñas Donald Trump; allí, ésta señora de la oscuridad, ególatra, inspirada en la doctrina Monroe, terminó siendo víctima de su propio engaño, mostrando el tramojo de su torpeza mental y política al más bajo grado de la indignidad humana, en agravio a la patria de Bolívar, él antiimperialista y libertador de América.
Por cierto, que la muy creída señora Machado de alta clase burguesa, trumpista proxy-israelí, con fama de sheleader de la "libertad", cuál emperatriz etiquetada con marketing de pseudología fantástica pero de notable ignorancia supina, debió saber que en política "la dialéctica no se engaña con maquillaje" como lo refiere el filósofo Buen Abad, en su reciente escrito: Frankenstein quiere resucitar a Batista. La señora Machado ha resultado ser una esclava entregada al servilismo colonizador imperial, no se inmutó saber que fué utilizada por el matón invencible de la casa blanca, en su perverso propósito de la guerra, tal como éste usó los preservativos desechables en sus fantasías criminales denunciadas en los archivos de Jeffrey Epstein, ésa es la verdad incontestable, la realidad innegable que los venezolanos deben guardar como factura para el futuro escenario electoral, aunque ésto no suene agradable a sus muchachos(as) del palangrismo colaborador y operador del laboratorio de propaganda mediática, quienes con su esfuerzo inútil tratan de contener, corregir o borrar las imbecilidades acumuladas por la desgastada muñeca de la mafia americana, soñadora del presidencialismo mesiánico durante su aparatosa corrida política autodestructiva.
A modo de complementar el contexto anterior, es bueno hacer saber a la señora María Machado, que su arquetipo conductual no es tan nuevo y moderno como quizás piense de su "impresionante" actuación dentro y fuera del país, pues su exótico modelaje estereotipado ya fué cuestionado hace más de un siglo, para mayor precisión en los años 20 del siglo pasado (XX), el filósofo español Ortega y Gasset, en su magistral obra literaria "La Rebelión de las Masas", en la que habló del hombre y su circunstancia como un sujeto social, resaltante en la sociedad de entonces. Ahora, ésta señora con antecedentes históricos en su legítimo pero amenazante papel de agente conservadora en defensa de su clase social burguesa, en su extraño ejercicio político quiere ocultar su verdadera identidad opresiva con la explotación capitalista a partir de la manipulación mediática de las clases populares.
Pero dejemos que sea Ortega y Gasset, quien desnude la verdad oculta, a través de un capítulo de su destacada obra que nos llamó la atención, titulado: "La época del señorito satisfecho", que traducido al género femenino en atención a éste elocuente caso, diría: "La época de la señorita satisfecha". Ortega y Gasset, en su enfoque analiza el hecho social de aquel tiempo, en el que "la sociedad toda parecía verse amenazada por la decisión del "hombre" vulgar antes dirigido que ahora ha resuelto dirigir el mundo. Ocurrió que estando éste/a........
