Brugada descarta construcción de desarrollo inmobiliario en donde operaba el refugio Franciscano
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, rechazó que el terreno en donde se encontraba el refugio Franciscano, de donde rescataron a 936 animales, vaya a ser utilizado para un desarrollo inmobiliario.
En conferencia de prensa, Brugada aseguró que “este gobierno no otorgará ninguna autorización para que este predio se destine a desarrollo inmobiliario”.
El secretario de Gobierno, César Cravioto, agregó que el terreno se encuentran en disputa entre la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama, I.A.P., y el Refugio Franciscano, A.C., como parte de un conflicto entre particulares derivado de un juicio civil iniciado en 2021.
Brugada señaló que el gobierno no tiene interés en el predio ni está involucrado en este conflicto legal, por lo que no intervendrán en la disputa.
Al respecto, el secretario de Gobernación añadió que la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama, I.A.P tomó posesión del predio en diciembre.
A partir de esta acción, el gobierno capitalino entró en contacto con ambas partes; sin embargo, Cravioto indicó que ninguna de las dos organizaciones “puso en el centro el interés del bienestar animal”, por lo que se iniciaron investigaciones por maltrato animal, las cuales derivaron en el rescate de los animales.
Destacó que el Gobierno de la Ciudad de México acatará “todas las resoluciones judiciales sobre la posesión del inmueble” y reiteró que se mantendrán atentos al tema para garantizar el bienestar animal.
La fiscal General de Justicia de la Ciudad de México, Bertha Alcalde Lujan, detalló que, tras diversas denuncias contra el refugio Franciscano, inició una investigación con “numerosas visitas” con la participación de peritos en medicina veterinaria forense, donde lo que encontraron “fue grave”.
“Las condiciones del inmueble eran deplorables, había falta total de ventilación, ausencia de luz natural, jaulas sin techo, animales expuestos al frío y a la intemperie. Los pisos estaban cubiertos de heces y orinas acumulada, sin limpieza adecuada. El olor era fétido, penetrante, resultado de una higiene inexistente tanto del lugar como de los propios animales”, dijo.
Además, detectaron una “gran plaga de ratas”, que contaminaban la comida con heces, orina e incluso sus cuerpos.
De igual forma, se localizó un incinerador irregular en “malas condiciones”, que no cumplía con la normatividad, “evidenciando un manejo irregular y peligroso de restos de animales”.
Por lo anterior, se tomó la decisión de rescatar a 936 animales, de los cuales 858 eran perros, 21 animales murieron antes de la intervención y 57 eran gatos que se encontraban hospitalizados.
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