menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

De Groenlandia a México: estos son los múltiples frentes de la política exterior de Trump

4 0
12.01.2026

Tras la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, el presidente Donald Trump insistió en sus amenazas de incorporar Groenlandia a su territorio debido a que tiene una posición estratégica en el mapa la denominada brecha GIUK.

A pesar de la negativa de los habitantes y de Dinamarca, país que controla la isla, el presidente estadounidense considera hacer una oferta para comprar Groenlandia, según anunció la Casa Blanca este miércoles. Además, se ha negado de manera repetida a descartar el uso de fuerza para apoderarse de esta isla ártica, lo que ha provocado la negativa de sus aliados europeos y la postura de la posible disolución de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). 

El presidente estadounidense también ha emitido descalificaciones y amenazas a otros países como Colombia, Cuba, Irán y México. Esto es considerado por internacionalistas como una “política exterior demasiado agresiva”. 

A continuación presentamos un análisis sobre por qué es tan importante Groenlandia para Estados Unidos, si es viable la disolución de la OTAN y a qué países mantiene bajo la mira.  

“Necesitamos Groenlandia en una situación de seguridad nacional. Es muy estratégica. Ahora mismo está cubierta de barcos rusos y chinos por todas partes”. Estas fueron las palabras de Trump el 4 de enero de 2026, las cuales pronunció durante su primer mandato (2017-2021).

En 2019, por ejemplo, tuvo roces con Dinamarca. El primer mandatario había sido invitado al país por la entonces reina Margarita II. Trump aceptó y programó su visita para septiembre, luego de ir a Francia y Polonia, en el marco de la cumbre del G7. Entre sus intenciones estaba comprar Groenlandia, a lo que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, respondió: “No está en venta. Groenlandia no es danesa, es groenlandesa”.

Lo anterior, pese a que la isla se incorporó al país europeo en 1953 y hoy en día su política exterior, de seguridad, de defensa y monetaria sigue estando bajo su control; independientemente de su autogobierno alcanzado en 2009. Al final, la advertencia de la primera ministra llevó a Trump a cancelar sus planes de visita.

Groenlandia es una isla con una superficie de 2.16 millones de kilómetros cuadrados con yacimientos de recursos naturales, entre los que destacan el petróleo y los minerales de tierras raras. Esto último, según Juan Roberto Reyes Solís, profesor e investigador de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Anáhuac Querétaro, acrecienta el interés de Trump, especialmente ahora que China ha aprovechado su dominio en la industria para ejercer presión sobre Estados Unidos.

Actualmente hay 17 tipos de metales conocidos como tierras raras, que se extienden por la tabla periódica y resultan cruciales para industrias como la tecnología, energía y transporte. Un artículo de The New York Times apunta que sus usos pueden verse reflejados en motores de vehículos eléctricos, aviones de combate y misiles teledirigidos utilizados por el ejército, chips semiconductores que impulsan la inteligencia artificial, etcétera.

“Está orientado a ratificar su rivalidad frente a China y Rusia. Su política exterior es demasiado agresiva. Su interés por esta isla parte desde la seguridad nacional y lo económico. Es un tema de larga data; se remonta al siglo XIX, cuando el secretario de Estado William H. Seward ideó comprar Groenlandia e Islandia a Dinamarca. En cuanto a recursos naturales, posee importantes reservas de uranio cuya extracción está prohibida por ley desde 2021—; son minerales críticos que, asumimos, podrían fortalecer su economía de aquí a 2030”, explica en entrevista con El Sabueso Reyes Solís. 

Groenlandia ocupa una posición geopolítica estratégica. Ubicada entre Estados Unidos y Europa, también está sobre la denominada brecha GIUK, un paso marítimo entre la región ártica, Islandia y Reino Unido que conecta el Ártico con el océano Atlántico.

De acuerdo con el docente, la importancia de la brecha GIUK se acentuó durante la Guerra Fría, convirtiéndose en una línea de frente en la estrategia de defensa de la OTAN, y que a la fecha facilita el transporte entre Norteamérica y Europa. 

El sitio web Geopolitical Monitor, en el cual se señala que el deshielo del Ártico amplía el teatro de operaciones de Rusia, muestra una mayor maniobrabilidad naval y un acceso más directo al Atlántico Norte a través de esa brecha. Esto puede permitir a las fuerzas navales rusas sortear cuellos de botella tradicionales, como el Øresund, lo que dificulta los esfuerzos de rastreo y contención de la OTAN.

La hipótesis de una intervención militar de Estados Unidos en Groenlandia, mencionado por la Casa Blanca como una de las opciones sobre la mesa según la agencia AFP—, deja a la OTAN sometida a una presión sin precedentes. Es posible que sea la primera vez que un país miembro del bloque ataque a otro. Para el internacionalista, la alianza se ocupa exclusivamente de las amenazas militares externas y no de los problemas internos entre los países del bloque integrado por 32 Estados miembros.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, comentó que la hipótesis de una acción de fuerza estadounidense es impensable. En sus palabras, Estados Unidos y Dinamarca coinciden en realidad en el mismo objetivo: garantizar la seguridad del Ártico frente a las ambiciones rusas y chinas. Y por ello no es necesario que Washington anexe este territorio donde ya existen bases estadounidenses, como la de Pituffik, cuya misión es vigilar el espacio, alertar de posibles ataques con misiles y controlar los satélites de defensa estadounidenses.

En tanto, Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y Reino Unido ya externaron su........

© Animal Político