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Sin autonomía no hay paraíso

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25.08.2025

Un reciente trabajo de Semuhi Sinanoglu, Lucan Way y Steven Levitsky (Can Capitalism Save Democracy?, Journal of Democracy, julio 2025) ayuda a desmontar -otra vez- las perversas esperanzas de que sea el colapso producido por la asfixia financiera lo que promueva cambios políticos decisivos en países con regímenes autoritarios. Para los entusiastas de la máxima presión y sus milagros seculares, en fin, tampoco en este caso hay buenas noticias. El artículo sostiene que, lejos de azuzar movimientos con potencial democratizador, un sector privado débil tiende a socavar la democracia. La concentración de recursos en manos del Estado obstaculiza el desarrollo democrático, afirman los autores. “El control gubernamental sobre la economía proporciona a los líderes políticos poderosos medios para recompensar la lealtad y castigar la disidencia” … ¿acaso eso no suena familiar para venezolanos sumidos en las regresiones del Socialismo del siglo XXI?

La tesis en cuestión evoca a su vez la célebre premisa que desarrolla Crane Brinton en su Anatomía de la Revolución (1938). La disección de las grandes mutaciones propias de esas “fiebres” sociales, estos des-órdenes que anticipan la sustitución drástica y súbita del grupo político dominante por otro distinto, lleva a Brinton a afirmar que ellas no fueron impulsadas precisamente por la acción de los “hambrientos y miserables”. El origen de revoluciones “populares” que se han emprendido en nombre de la libertad por una mayoría contra una minoría privilegiada, y que culminan exitosamente cuando los revolucionarios se convierten en la autoridad legal, tiene más que ver con la expectativa de mejora de las clases en ascenso que con las penurias y limitaciones materiales de los segmentos marginados. “Los hombres que hicieron la Revolución francesa obtenían una renta real cada vez mayor, tanto que todavía necesitaban mucho más”, observa Brinton. “Y, sobre todo… necesitaban mucho más de lo que un economista puede medir”.

Tampoco puede hablarse de hambre o pobreza asfixiante “en la........

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