Un camino propio
No puede caber la menor duda en agradecerle a la comunidad internacional todas las expresiones, declaraciones y acciones que han manifestado poniendo el énfasis en la necesidad de reestablecer la prosperidad y el orden democrático en Venezuela, en especial la que se produjo para cambiar la inercia precedente, pero a ellas debe añadirse un componente de acciones internas que las respalden y consoliden. Los venezolanos tenemos la obligación de tomar la iniciativa y asumir, progresivamente, el control de nuestro país porque, asi he de suponer, nadie desea ser tutelado y menos sin límite de tiempo. Una percepción que, supongo, comparte la sociedad entera, la sociedad civil y la sociedad militar.
Las tres fases propuestas
Hasta donde nos alcanza el conocimiento que permiten las declaraciones públicas de los funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos, la estabilización, la recuperación y la democracia, están en ese orden pero, a la vez, otras afirmaciones también públicas, tienden a alterar o confundir esa secuencia, porque en algunas del más alto nivel se le da prevalencia a la recuperación petrolera, mientras que en otras se le otorga a la fase de estabilización y en algunas a la de establecer un orden genuinamente democrático.
Es muy posible, y no lo sabemos, que esas fases estén más........
