De León a León (y 5)
La encíclica Magnifica humanitas de León XIV deja innumerables mensajes y abarca múltiples aspectos doctrinarios, por lo que seleccioné aquellos que más llamaron mi atención y que considero los más importantes. Comencé en mi artículo anterior (ver https://tinyurl.com/3mp8b6z7) con su carácter de encíclica social; en la disyuntiva que plantea en «…levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos» (§1) y la influencia agustiniana en su invitación a construir «La Ciudad de Dios»; León XIV reafirma, además, que la persona humana es el centro de la fe cristiana; y, por último, destaqué su síntesis sobre la Doctrina Social de la Iglesia, que es para León XIV lo fundamental de su encíclica.
Concluiré ahora con los otros dos temas que también llamaron mi atención: la Inteligencia Artificial y la Verdad y la Educación, contenidos en los capítulos tres y cuatro de la encíclica. Recuerdo que citaré los textos de la encíclica entre comillas y letra cursiva, e indicando el número del párrafo (§) entre paréntesis.
La Inteligencia Artificial (IA)
Advierte el Papa que no pretende hacer un tratado sobre la IA, que su preocupación fundamental es la persona humana: “… que se proteja el primado de la persona… que sea siempre la inteligencia humana… la que guíe las innovaciones técnicas y establezca con responsabilidad su uso y sus límites.” (§97) León XIV recuerda que así como su antecesor —León XIII, en Rerum novarum en 1891— no rechazaba la industrialización, sino que destacaba: “…la primacía del trabajo humano sobre cualquier lógica puramente productiva o financiera, con la consiguiente atención a las personas y a las familias más expuestas a la explotación…” (§30), de igual manera, Magnifica humanitas considera que para la protección de la persona humana “…en el tiempo de la IA, debemos volver a reflexionar sobre el bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiariedad y la justicia social.” (§46)
León XIV no desecha ni se opone al uso de la tecnología y considera que la “IA y las demás tecnologías emergentes ya son parte de nuestra vida cotidiana.” (§90) Para León XIV tanto la IA, como la robótica, la nanotecnología y las ciencias en general, son “una gran ayuda para el desarrollo humano integral… [que]… necesitan un nuevo marco espiritual, ético y político…” (§93); pero advierte contra sus desviaciones y uso, y critica la idea de que el poder digital pretenda dominar la vida humana. Preocupa a León XIV, sobre todo, quién ejerce el control de la tecnología: “el control de las plataformas, las infraestructuras, los datos y la capacidad de cálculo no es prerrogativa de los estados, sino de grandes actores económicos y tecnológicos que, de hecho, determinan las condiciones de acceso, las reglas de visibilidad y las mismas........
