Malos ejemplos
“¿Qué puede saciar la sed de un loco sino su propia sangre?”. Gibran Kahlil Gibran
Hoy, sábado, a las 1100 hs, con pena e indignación, recordaremos en la calle Moreno 1417, de la ciudad de Buenos Aires, el 50° aniversario del criminal atentado terrorista del 2 de julio de 1976 en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal, donde murieron 23 personas y 110 resultaron heridas, al cual este indigno Poder Judicial ha otorgado impunidad durante medio siglo. Los responsables que aún viven – Mario Firmenich y Horacio Perro Verbitsky – siguen en libertad y hasta se ha impuesto el nombre de otro, el fallecido Rodolfo J. Walsh, a una estación del subterráneo.
En flagrante contradicción, esos mismos asesinos togados siguen persiguiendo a quienes combatieron a esa subversión asesina y, como ya no quedan quienes ejercían las distintas jefaturas de la represión legal, se ensañan con quienes, hoy ancianos, revistaban como cocineros en dependencias policiales o como simples cabos jóvenes en guarniciones militares. Y lo hacen sin pruebas y violando todos los principios del derecho penal occidental para dictar sucesivas condenas a prisión perpetua; éstas, en cientos de casos, se cumplen en distintas mazmorras de todo el país, mientras sus verdugos otorgan a mansalva detenciones domiciliarias por los más nimios motivos a ladrones como Cristina Fernández y tantos de sus........
