Ningún Estado inocente
Hay preguntas que parecen sencillas y esconden una trampa. La de la frontera es una de ellas: ¿de quién es el problema? La respuesta cómoda, a ambos lados de la línea, consiste en señalar al vecino. Y confieso que, después de años de seguir de cerca este conflicto, esa comodidad es lo que más me inquieta, porque impide ver lo único que importa.
Lo diré sin rodeos. El ELN, las disidencias de las FARC y la economía de la cocaína que las alimenta son de origen colombiano; esa es una........
