El Entrenamiento Modela la Verdad [parte I]
No existe tal cosa como la objetividad. Al menos no en términos humanos. Sencillamente porque, cuando abrimos los ojos, lo que vemos es nuestro condicionamiento: el objeto de nuestra intención, consciente o inconsciente, no “lo que está ahí fuera”. Permíteme explicar brevemente por qué la objetividad, en términos humanos, es imposible.
La idea de objetividad se apoya en el supuesto de que existe un conjunto neutral de hechos “ahí fuera” al que podemos acceder y evaluar de manera independiente de la perspectiva personal. Como si pudiéramos extraer significado de los hechos al margen de nuestra intención. El problema no es que los hechos no existan, sino que la realidad nos presenta una cantidad desmesurada de información en cada instante.
Nuestros sentidos procesan millones de bits de información por segundo, mientras que nuestra mente consciente y deliberativa solo puede atender a unas pocas decenas de bits por segundo.
Cuando vemos, no nos enfrentamos a la realidad tal como es en sí misma, sino a aquello que resulta significativo y relevante para nosotros. Una silla de madera puede ser un lugar para sentarse si estamos cansados, combustible si tenemos frío, un escudo si somos atacados, o un arma si nuestra intención es causar daño. El objeto no cambia; lo que cambia es el marco desde el cual se percibe. El significado no es intrínseco, sino situacional. Nunca aprehendemos la totalidad de lo que algo es: percibimos y segmentamos la realidad a través de nuestras necesidades, intenciones y contexto.
“Solo podemos conocer las cosas tal como nos aparecen,
no como son en sí mismas.”
Immanuel Kant — Crítica de la Razón Pura(1781)
Para una comprensión más profunda de cómo este problema fue puesto al descubierto en la era contemporánea durante los intentos de desarrollar IA para robots, recomiendo leer el artículoEl Problema del Marco .
Si no podemos ver algo sin que nuestra intención lo modele, entonces vemos a través de nuestra discriminación, y todo........
