Triste parranda vallenata
Una ola de malestar, de críticas y reproches, de argumentaciones cáusticas en contra del gobierno se han levantado como consecuencia de una parranda vallenata que tuvo lugar, con la venia de las autoridades, en el centro penitenciario de Itagüí en el Valle de Aburrá en Antioquia. Desde los días Pablo Escobar, cuando la cárcel de La Catedral fue escenario de fiestas similares, no se habían vuelto a producir hechos de esta naturaleza. La fiesta, amenizada con música y alcohol a raudal, habría costado 140.000 dólares.
Voceros del crimen organizado, parlamentarios pro-gobierno, izquierdistas de postín, integrantes del proceso de paz –proyecto líder del presidente Gustavo Petro– y otra miríada de gentes de todo calibre y pelambre han tomado la palabra frente a la prensa para referirse a este gran desaguisado, demostrativo del nivel de descomposición que se vive en los círculos políticos del país colombiano.
Más allá del escándalo inmediato, el episodio revela algo más profundo que un simple acto de........
