Ser persona
El ser humano es una realidad compuesta de cuerpo, alma y psicología. Y es fundamental conseguir una buena articulación entre estos tres principios que se hospedan en su interior
Soy un gran aficionado a la música clásica. Beethoven, Mozart, Brahms, Tchaikosky, Falla, Granados… Cuando asisto en directo a un buen concierto me impresiona ver a los profesores, cada uno tocando un instrumento concreto y asoman el piano, el violín, el violonchelo, la trompa, el clarinete… Extrapolando esto al terreno de la personalidad, estos instrumentos son la percepción, memoria, pensamiento, inteligencia, conciencia, afectividad, etc. Y el director de la orquesta es la persona que consigue aunar todo eso para dar lugar a una sinfonía: la conducta. La personalidad es el sello propio de cada uno. Es el conjunto de pautas de comportamiento actuales y potenciales que dan lugar a un estilo, a una firma de ser 'sui generis'. Y hay tres dimensiones que se asientan en su interior: la herencia, que es la parte que viene con el equipaje genético y que se llama temperamento; el carácter, que se fragua a través de la educación, la familia, la formación, los primeros años de la vida y sus influencias; y finalmente, la biografía, que no es otra cosa que la historia personal, lo que uno ha ido haciendo con su vida y lo que le ha sucedido. Por eso, la personalidad consiste en un patrón de conducta fuertemente arraigado que da lugar a un modo de funcionar que descansa sobre este tríptico: herencia, ambiente y biografía. La personalidad es un conjunto de comportamientos que se pueden resumir así: una forma de pensar, de reaccionar, de sentir y de interpretar la realidad.
Los psiquiatras somos perforadores de superficies psicológicas. Bajamos al sótano de la personalidad para poner orden........
