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Érase una vez un país gobernado por el Amor

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09.10.2026

El artículo que recupero (15-3-2026)

Érase una vez un país gobernado por el Amor

El columnista de ABC tira de ironía en este artículo que rescata y en el que juega con lo que el lector ya sabe para plantarle justo lo contrario

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La vida política española es grotesca y desesperante. Ante este problema, para escribir de política en el periódico, hay quien se pone grave. Es necesario que haya gente grave y responsable: justamente lo que yo trato de evitar.

Mi actitud es pasarlo por los espejos del callejón del gato. Colocar cristales tintados y deformes delante, y transformarlo. Darle al lector una cosa que reconoce porque vive en el mismo país, pero negárselo.

Convertir en este artículo del 15 de marzo de 2026 al presidente en un hombre sincero y a sus ministros en personas preparadas me parece más devastador que hacer listado objetivo de sus mentiras y defectos. Hablar de cómo cultivan el amor, más divertido que denunciar sus campañas de odio.

No sé tanto como otros, porque no soy periodista. Sé mucho menos que Ignacio Camacho. Así que juego con lo que el lector ya sabe, que es lo que sé yo, y le planto lo contrario. La ironía me ayuda a entender mejor lo que intuyo, lo que sospecho y lo que no tiene pies ni cabeza: España.

Publicado el 15 de marzo de 2026

Érase una vez un país gobernado por el Amor

Érase una vez un país gobernado por el Amor. Presidente y ministros eran tan cariñosos que repartían con generosidad los bienes públicos entre aquellos que decían amarlos. El país del Amor no era particularmente rico, ni particularmente próspero, pero al ser gobernado con tanta ternura pasaba como en esas familias humildes y numerosas donde no hay grandes lujos pero sí un plato para cada uno, porque reina la bienaventuranza. Todos eran dichosos en el país del Amor, pues hasta en las peores circunstancias podían decirse unos a otros: suerte que no nos gobierna el Odio.

El presidente y sus ministros se habían rodeado de todos sus amigos, porque no se puede gobernar con amor si reina la discordia. Hubo que purgar a todos los que no amaban al presidente y desterrarlos, y hubo que forzar a los........

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