La oreja
Hubo un tiempo en el que todos pensábamos que éramos indestructibles, que la vulnerabilidad era cosa de otros. El tiempo acaba colocándonos en nuestro sitio y es cuando nos percatamos de que la fragilidad también nos incumbe. Esta reflexión oscura me vino a la mente cuando escuchaba fragmentos de los últimos conciertos de La Oreja de Van Gogh, y leía comentarios en las redes sociales.
Puedo entender a quien se doblega al apoyo febril a un grupo musical que lo ha sido todo, y cuya vocalista pródiga, encarnó la voz de toda una generación. Hay en esos conciertos una especie de terapia colectiva, una suerte de regresión psicológica, donde artistas y público se enardecen buscando........
