Lugares que ya no existen
Siguen en los mapas. Son playas, calles o bares pero en realidad ya no existen. Puedes llegar a esos sitios pero son muy diferentes a cómo los recordabas. Por eso ya no están, aunque el navegador diga otra cosa, solo perviven en tu memoria.
Estas semanas de descanso son proclives a descubrir ese tipo de lugares. Vuelves a sitios que no frecuentas habitualmente como la ciudad que te vio nacer, la tierra de tus antepasados o la casa de veraneo.
De repente la solitaria playa que tanto añorabas se ha convertido en el metro en hora punta. La amplia calle en la que jugabas con tus primos es un oscuro callejón. El auténtico caserío donde merendabas es ahora un restaurante que cobra........
