Llamemos las cosas por su nombre
Es necesario, en este momento histórico que vive el país, resaltar la importancia del uso del lenguaje para no errar en el discurso. La lengua es la única vía entre lo real, lo acontecido y la construcción que como hablantes hacemos de ello. A esa edificación lingüística le llamamos realidad.
Resalto acá el sufijo “-dad” (cualidad de…), pues será más cercano lo que se diga a “lo que realmente es”, cuando ello tenga propiedad de verdad respecto a lo que efectivamente sucedió. Lo que decimos sobre lo ocurrido puede “enmascararse” (convertirse en “ideología” para Marx) si........
