Sánchez se hunde, el PP se atasca, Vox vuela
Otro trastazo electoral para la colección. Después de Extremadura, Aragón. Nadie daba un chavo por Pilar Alegría, designada para el cadalso, elegida para el sacrificio. Era el primer experimento de Sánchez con ministros candidatos. Luego van MJ Montero, Diana Morant, quizás Óscar López, puede que Isabel Rodríguez. Lo de Salvador Illa le salió bien, pero es el PSC, no el PSOE, “somos otro partido”, dicen por allí. Da lo mismo quién lidere las listas. El cartel electoral es Sánchez. Y la derrota, también. Desde lo alto del muro que el líder socialista levantó entre españoles se divisa la abrumadora victoria de la derecha. Más de 40 escaños para PP y Vox, un resultado sin precedentes que confirma el cambio de orientación en el voto, el final de las mayorías de "las fuerzas del progreso", la evidente realidad de una izquierda arrasada. El PSOE ya no se saca el uniforme de loser oficial en todas las elecciones. Su realidad política depende de un prófugo en Waterloo y de los cinco escaños de un partido desgajado de una banda terrorista. En las próximas generales todo apunta a que le resultará difícil conformar de nuevo su estrafalario orfeón.
El resultado que acapara loas y parabienes es el de Vox, que duplica su representación en las Cortes aragonesas. Puede sacar pecho del avance incontenible de sus apuestas en materia de inmigración y vivienda, okupas incluídos. A la espera de los análisis de los sabios politólogos, no hay duda de que Abascal recibe papeletas tanto del PP como del PSOE, e incluso es posible que movilice a una masa notable de jóvenes que pasaban absolutamente de las urnas. Lograron la campanada en Extremadura........
