Nueva zanahoria para el viejo garrote
El arresto alevoso del presidente Nicolás Maduro sentó un precedente. Ellos, los agresores, con iguales pretextos o similares, pueden atreverse de nuevo, también contra nuestra patria.
¿Y qué pasó a nivel internacional? Nada, excepto “enérgicas” protestas diplomáticas. Todo el mundo como espectador de los acontecimientos, y quizás un poco poniendo sus propias bardas en remojo.
“No se trata de desear éxitos al agredido, sino de correr su misma suerte” anticipó el Che, hace más de 50 años.
Y de los capaces de arriesgarse a correr la misma suerte… no hemos visto nada. Queda, sí, la experiencia. Nosotros, los cubanos, debemos, y para eso nos hemos preparado durante toda una vida, ser capaces de afrontar el peligro por nosotros mismos, sabiendo que en el mejor de los casos recibiremos el apoyo de “decididas” protestas diplomáticas, pero nada más.
Y esa soledad fortalece. Lo dijo Fidel al organizar la........
