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Cinco mentiras para doblegar a Cuba y someter al mundo

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01.02.2026

Las mentiras de Trump y poder de las palabras frente a la Orden ejecutiva.

Este 29 de enero el presidente de los Estados Unidos  Donald Trump, ha emitido una Orden ejecutiva con el descabellado título de: Abordando las amenazas contra los Estados Unidos por parte del gobierno de Cuba.

La letra de este documento, según se advierte en el preámbulo, se ampara en la Constitución de los Estados Unidos de América, así como la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, la Ley de Emergencias Nacionales y la sección 301 del título 3 del Código de los Estados Unidos. Una observación obvia y necesaria, se suscribe bajo las leyes de otro gobierno que no ha sido legitimado por el pueblo cubano y su aplicación, impacta en los destinos de nuestra nación.

El texto discurre en una retórica que transita por ciclos, “sobre el peligro que representa Cuba para los Estados Unidos”.

Estos encabezados jurídicos se instalan en el cuerpo del documento como narrativas que buscan legitimar las órdenes que el inquilino de la Casa Blanca le ha dado (se revela en la parte final del documento) al Secretario de Estado, Marcos Rubio, encargado de aplicarla en todo su endemoniada escritura. Un pasaje de Donald Trump emerge como unos de sus más recientes delirios: lo anunció como futuro “presidente de Cuba”.

En la sección 1, de Abordando las amenazas… en una primera parte, sentencia:

“Como presidente de los Estados Unidos, tengo el deber imperativo de proteger la seguridad nacional y la política exterior de este país. Considero que las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba constituyen una amenaza inusual y extraordinaria, que tiene su origen total o sustancialmente fuera de los Estados Unidos, para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos”.

Esta aseveración carece de fundamento y no aporta prueba documental que legitime tal afirmación. No le acompaña, tan siquiera, algún anexo que “ilustre” —si cabe la palabra— las afirmaciones del presidente de los Estados Unidos. Tan solo se vislumbra, como ya resulta habitual en la retórica del presidente Trump, el lanzar ante la opinión pública de los Estados Unidos y del mundo, acusaciones vacías que tan sólo aspiran a generar un estado de opinión sobre los países y gobiernos que “son un peligro para la nación norteña”.

En otra parte de la sección 1 de esta Orden ejecutiva se deja ver por parte del presidente de los Estados Unidos, una clara intromisión en la política exterior del gobierno cubano, delineando calificativos y adjetivaciones que buscan quebrantar el derecho de la isla a tener relaciones con otros estados y gobiernos, reconocidos en las Naciones Unidas. En esa suma de “razones”, mezcla como un artificiero de palabras huecas los términos: “países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malignos adversarios de los Estados Unidos”.

“El Gobierno de Cuba ha tomado medidas extraordinarias que perjudican y amenazan a los Estados Unidos. El régimen colabora con numerosos países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malignos adversarios de los Estados Unidos, entre ellos el Gobierno de la Federación de Rusia (Rusia), la República Popular China (RPC), el Gobierno de Irán, Hamás y Hezbolá, a los que presta apoyo. Por ejemplo, Cuba acoge abiertamente a peligrosos adversarios de los Estados Unidos, invitándoles a establecer en su territorio sofisticadas capacidades militares y de inteligencia que amenazan directamente la seguridad nacional de los Estados Unidos”.

Se impone señalar que en el último........

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