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El agua no puede ser solo paisaje

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04.03.2026

En Santander se viene consolidando una agenda estratégica alrededor del agua, liderada por Prosantander, que ha convocado distintos foros y espacios de conversación en el departamento. El próximo miércoles será el turno de la provincia Yariguíes, con una mesa de trabajo abierta para dialogar sobre el presente y el futuro de nuestro recurso hídrico.

Sin duda, este ejercicio nos interpela directamente como ciudad. Barrancabermeja vive rodeada de cuerpos de agua. El río Magdalena estructura nuestro territorio. La ciénaga San Silvestre abastece a la ciudad. El Llanito y los humedales sostienen la biodiversidad, economía pesquera y equilibrio ambiental. Somos un territorio profundamente conectado al agua. Pero esa condición privilegiada no siempre se traduce en conciencia.

Pudiera decir que, si no tenemos un rol, una empresa o una actividad directamente relacionada con el agua, rara vez nos preguntamos por su estado o su sostenibilidad. Mientras el servicio funcione y el paisaje permanezca, el tema no genera conversación. Y ahí está el riesgo.

El agua no es solo un asunto ambiental. Es un asunto económico. Es un factor de competitividad regional. Es una condición básica para atraer inversión y garantizar calidad de vida. Ninguna empresa se instala en un territorio sin seguridad hídrica. Ninguna ciudad puede proyectar desarrollo sin una gestión responsable de sus fuentes. Las regiones que no protegen su recurso hídrico comprometen su futuro productivo. Además, el agua impacta la salud pública, el ordenamiento territorial, la seguridad alimentaria entre otros importantes aspectos. En un contexto global donde la escasez hídrica se convierte en uno de los principales desafíos, contar con abundancia debería ser una ventaja estratégica, no una excusa para la indiferencia.

La abundancia puede ser engañosa. Cuando el agua está en todas partes, se vuelve paisaje. Y lo que se vuelve paisaje deja de generar urgencia. Pero el agua es mucho más estructural de lo que imaginamos. Su gestión define oportunidades económicas, estabilidad social y sostenibilidad ambiental.

La mesa de trabajo de la próxima semana es una oportunidad para involucrarnos, informarnos y aportar. No es un evento más en la agenda. Es un espacio para empezar a construir una visión compartida sobre un recurso que define nuestro presente y nuestro futuro.

El agua no puede ser solo paisaje. Debe ser prioridad. Porque en una ciudad rodeada de agua, la verdadera pregunta no es cuánto tenemos, sino qué estamos dispuestos a hacer para conservarla.


© Vanguardia