“Que nada te turbe, que nada te espante”
Es domingo, son las once de la mañana, una buena hora para hacer un par de diligencias domésticas, de aquellas que el agite de la semana laboral no dan tiempo, entonces nos lanzamos a la calle a aprovechar que la congestión vendrá al otro día. Nos equivocamos. El conductor de una enorme camioneta, tan grande como su ego, decide detenerse en un pare y, sin más, obstaculiza el paso. Así, de la nada, a pesar de los pitos de los vehículos que quedamos atrapados en el atasco de feriado. Pensamos por un momento que tenía que haber pasado algo súbito en la cabina de la 4x4, sin embargo, al cabo de un minuto la reacción de la persona que iba al........
