Avanza la prohibición de las redes sociales en menores de edad
Compartir
Confieso que a un liberal hablar de prohibiciones le produce escalofríos. Hay algo de contradicción en pedir reglas cuando uno ha defendido durante años la autonomía individual y la mínima interferencia del Estado. Sin embargo, cuando todo se desborda, cuando el mercado deja de corregirse a sí mismo y los daños empiezan a acumularse, los liberales tendemos a volvernos laureanistas y, sobre todo, pragmáticos. La libertad también necesita límites cuando el precipicio se hace evidente, allí pedimos intervención vehemente del Estado.
En ese punto se inscriben las recientes declaraciones de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, al describir el ecosistema digital como el salvaje........
