La encrucijada de la institucionalidad colombiana
Colombia se encuentra en un punto de inflexión decisivo: ceder ante la narrativa populista y polarizante del continuismo, o defender una estabilidad democrática que garantice seguridad física, jurídica y económica sobre la base de políticas sociales eficientes. Esta realidad transformadora se definirá en las urnas.
El riesgo institucional es latente, no una paranoia, y conjurarlo exige un balance riguroso. Hay que reconocer que la izquierda llegó al poder porque sintonizó con un cúmulo de malestares sociales reales. Ese avance fue el resultado del desgaste de los partidos tradicionales, que abandonaron su rol de intermediarios entre la sociedad y el Estado. Ese vacío fue ocupado por un personalismo que........
