No es lo mismo señalar que demostrar
Hay algo que se repite frecuentemente cuando ocurre un hecho grave: aparece la necesidad de encontrar una explicación y, si es posible, encontrar también un responsable. No tener respuestas causa desasosiego. Y pocas cosas producen tanta tranquilidad como sentir que el caso o problema ya quedó resuelto.
Tal vez por eso a veces confundimos rapidez con verdad.
Ocurre en conversaciones cotidianas, en redes sociales y también dentro de escenarios donde las decisiones tienen consecuencias reales. Escuchamos versiones, organizamos hechos, completamos vacíos y poco a poco empezamos a construir una explicación que parece encajar. La inquietud comienza cuando dejamos de preguntarnos si esa explicación realmente fue........
