Cuando la tranquilidad se confunde con la debilidad
Aprendimos un concepto limitado sobre lo que significa ser un hombre con carácter. Durante alguna época se admiró al que hablaba más fuerte, al que imponía presencia y al que proyectaba seguridad y seriedad. Como si el valor de un hombre dependiera de la dureza con que se muestra ante el mundo o de la necesidad permanente de demostrar superioridad.
Sin embargo, existen otras formas de personalidad que pocas veces reciben el mismo reconocimiento.
Existen hombres tranquilos. Escuchan más de lo que hablan. Observan antes de opinar. No convierten cada desacuerdo en una competencia ni cada conversación en una necesidad de tener siempre la razón. Conservan la amabilidad con firmeza, pueden ser racionales sin........
