Adiós a la rumba, hola al bienestar
Por mucho tiempo, la vida social adulta en Colombia estuvo asociada al ruido, el alcohol y las madrugadas. Sin embargo, algo está cambiando y con rapidez. Cada vez más personas eligen planes diurnos, conscientes y compatibles con una vida equilibrada. Esto no es una casualidad: es una respuesta cultural a nuevas prioridades.
De acuerdo con el DANE, más del 60% de los colombianos adultos reporta inconvenientes para dormir lo suficiente entre semana, y cerca del 45% manifiesta altos niveles de estrés laboral. Ante este panorama, trasnochar deja de ser sinónimo de diversión y empieza a percibirse como un costo. A esto se suma que el consumo de alcohol en jóvenes adultos........
