El poder no es absoluto
En Colombia existe una idea peligrosa que suele instalarse en algunos espacios privados y es que, como somos una entidad particular, aquí mandamos nosotros. Nada más equivocado.
Recientemente, un juez constitucional recordó algo elemental pero necesario: la autonomía privada no equivale a poder absoluto. Incluso en entidades como clubes sociales, corporaciones o asociaciones, los procesos disciplinarios deben respetar garantías fundamentales como el debido proceso, el derecho de defensa y la imparcialidad.
El argumento suele ser el mismo: “esto es un asunto interno”, “es autonomía privada”, “las reglas del club son claras”. Y sí,........
