Aumenta el riesgo de golpes de calor en las carreras por montaña o ‘trail running’: ¿estamos preparados?
El cambio climático también está modificando las condiciones en las que practicamos deporte. Las olas de calor son cada vez más frecuentes, intensas y tempranas. Ante el aumento global de las temperaturas, diversas investigaciones alertan de que el estrés térmico afecta directamente en la organización de las competiciones deportivas.
Los incidentes ocurridos durante una carrera por montaña en Zierbena (Bizkaia), la Galipa Mendi Bira, reflejan esta incómoda cuestión. En este evento celebrado en junio de 2026, varias personas requirieron atención médica por las altas temperaturas. Se produjeron numerosas retiradas y un helicóptero evacuó a un corredor tras sufrir un golpe de calor.
Una semana después, la Kosta Trail de Sopela (Bizkaia) fue suspendida por seguridad. La decisión se tomó ante la previsión de temperaturas elevadas. El Gobierno Vasco había emitido avisos por fenómenos meteorológicos adversos.
En la zona costera se preveían máximas cercanas a los 36 ºC. A esto se sumaba el riesgo de incendio forestal por el calor y el viento sur. Ambos episodios anticipan un problema cada vez más frecuente.
Ante este panorama, ¿estamos preparados para competir en un escenario tan extremo? ¿Lo están las organizaciones?
Correr con calor: una exigencia fisiológica invisible
Muchos deportistas asocian correr con calor a una simple pérdida de rendimiento. Otros lo ven como una mayor sensación de esfuerzo. Sin embargo, sus efectos fisiológicos son mucho más profundos.
Cuando el termómetro sube, los corredores no solo........
