Alfabetización, regulación y herramientas: tres claves para el futuro de la generación alfa
A los 8 años, Noelia lleva dos o tres años consumiendo vídeos recomendados por algoritmos. Ni en la escuela, ni en casa, porque todavía es pequeña, nadie le ha explicado qué es una fuente fiable, cómo se fabrica un titular o por qué algunas historias emocionan más que informan. Cuando llegue a clase de pensamiento crítico, si es que existe, sus hábitos epistémicos, es decir, su manera de decidir qué creer, a quién creer y qué merece ser compartido, ya estarán formándose.
Noelia pertenece a la generación alfa, la primera en la historia que crece expuesta a desinformación algorítmica a gran escala antes de desarrollar los instrumentos cognitivos para evaluarla.
El impacto de esta exposición temprana se puede observar en dos informes de referencia publicados con un año de diferencia. El Foro Económico Mundial, en su Informe de riesgos globales 2024, identifica la desinformación generada por IA como el riesgo global más severo a dos años vista, por encima de conflictos armados y fenómenos climáticos extremos, advirtiendo que actores externos e internos la utilizarán para ensanchar las fracturas políticas y sociales.
Si uno se encuentra con esta desinformación de adulto por primera vez, es posible que su filtro crítico haga que salten las alertas. Pero ¿y si está “acostumbrado” a ello desde la infancia?
El siguiente informe, publicado un año después, confirma que la desinformación lidera de nuevo los riesgos a corto plazo y puede alimentar la inestabilidad y minar la confianza en la gobernanza. Dos ediciones consecutivas apuntando al mismo problema no pueden ser una coincidencia: son una señal de que la ventana para actuar se está cerrando.
Un problema de capital humano, no solo de civismo
Lo que estos informes no analizan es de qué manera incide este problema en las aulas y los dormitorios de niños que aún no han desarrollado las herramientas para discernir. Los datos de la los estudios de la OCDE revelan que solo el 7 % de los estudiantes alcanza el nivel de lectura avanzado en el que se consolida la capacidad de establecer distinciones entre hecho y opinión a partir de señales implícitas en el texto; el 93 % restante sale del sistema educativo obligatorio sin........
