Lo que la extinción de una estrella masiva nos enseña sobre el origen de los agujeros negros
En la galaxia vecina de Andrómeda, una estrella 13 veces más masiva que el Sol se desvaneció sin dejar rastro de su resplandor característico.
Entre 2014 y 2024, el brillo de M31-2014-DS1 (el nombre técnico de esta estrella supergigante) se redujo a tan solo una diezmilésima parte de su brillo anterior en el rango del visible e infrarrojo cercano. De repente, se hizo prácticamente indetectable para los instrumentos ópticos actuales. ¿Que había pasado?
Agujero negro en directo
En un estudio recientemente publicado en la prestigiosa revista Science, investigadores norteamericanos han dado una explicación a este fenómeno: una transformación no violenta de M31-2014-DS1 en un agujero negro estelar de unas 5 masas solares.
Los nuevos resultados desafían las teorías tradicionales sobre la formación de estos apasionantes objetos astronómicos y abre la posibilidad de que estrellas menos masivas también acaben su existencia en forma de un agujero negro. Además, podrían ayudarnos a identificar agujeros negros estelares en regiones del cosmos sin explosión supernova.
Pero ¿cuáles son las consideraciones actuales sobre la formación de agujeros negros a partir de una estrella masiva?
Una violenta explosión estelar
La vida de una estrella se asemeja a la de un ser vivo: a medida que va envejeciendo, sufre cambios en su estructura y composición.
Mientras una estrella se encuentra en la secuencia principal (donde pasará la mayor parte de su existencia), las reacciones de fusión nuclear en su interior convierten el hidrógeno en helio. Eso genera una presión que contrarresta la propia........
