Controlar la información y la desinformación
El pasado 22 de septiembre, se celebró en Moscú el foro «Diálogo sobre falsificaciones 4.0». Fue organizado por la Red Global de Verificación de Datos (GFCN). Creada por la agencia de noticias TASS, ANPO «Dialog Regions» y la «Escuela de Nuevos Medios», la Red coordina los esfuerzos de participantes de diferentes países a nivel mundial para combatir la desinformación.
Durante las últimas décadas hemos comprobado que los grandes grupos mediáticos occidentales se han apropiado del control de los contenidos informativos que recibimos casi todos. Tras la eclosión de las denuncias por fake news, manipulaciones y desinformaciones, esos mismos poderes mediáticos desarrollaron institutos y organizaciones de verificación de noticias, para asegurarse de reiterar la veracidad de lo que ellos contaban y acusar al resto de difundir fake news.
De ahí la importancia de una plataforma no controlada por el norte, GFCN reúne a periodistas, expertos en la lucha contra la desinformación y organizaciones de verificación de datos de todo el mundo, pero especialmente del Sur.
En este segundo encuentro 2000 verificadores de datos de 80 países, entre ellos, principalmente expertos del sector y profesionales de los medios de comunicación, se reunieron para debatir el desafío crucial de contrarrestar la información falsa y engañosa.
Antes de las diferentes mesas de debate y discusión, asistimos al discurso del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
Como es sabido, los medios públicos rusos están prohibidos en la Unión Europea, por tanto, más allá de las posiciones políticas e ideológicas, es evidente que escuchar de primera mano al canciller ruso, su análisis de actualidad política, de la guerra con Ucrania y su interpretación de los acontecimientos, es una oportunidad única para acercarnos a una información plural y contrastada.
En su opinión, el objetivo de Rusia es fomentar el diálogo profesional en todas las áreas, y contrarrestar el uso de la desinformación como arma. Frente a ellos, Occidente, a través de su control de la información, pretende impedir la formación de un orden mundial multipolar justo.
Lavrov repasó históricas campañas de desinformación occidental, ya totalmente comprobadas y confirmadas hoy. Por ejemplo, cuando en 1999, Estados Unidos y la OTAN organizó, con la participación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, la mentira en el Consejo de Seguridad presentándose con un tubo de ensayo que contenía un polvo blanco, afirmando que era un arma biológica. Todo ello resultó ser mentira, como se sabe.
Lavrov denunció que “la guerra informativa fue desatada ya a principios de los años 2000, tras la llegada de Vladímir Putin al poder, y comenzó a iniciar una política soberana e independiente”.
Lavrov denunció que “la guerra informativa fue desatada ya a principios de los años 2000, tras la llegada de Vladímir Putin al poder, y comenzó a iniciar una política soberana e independiente”.
En cuanto a Rusia, Lavrov denunció que “la guerra informativa fue desatada ya a principios de los años 2000, tras la llegada de Vladímir Putin al poder, y comenzó a iniciar una política soberana e independiente”.
Hoy, a Rusia se le han impuesto más de treinta mil sanciones, una cantidad récord en comparación con todos los demás países del mundo.
También repasó lo que él calificó de “provocaciones concretas con el uso del espacio informativo”.
Entre otros, se refirió al ‘caso Navalny’. Contó detalles del asunto que no se han explicado en Occidente. Por ejemplo, que, cuando cayó enfermo en 2020 en Rusia, durante un viaje por Siberia, las autoridades rusas respondieron de inmediato a la solicitud de Alemania y le enviaron a Berlín para recibir tratamiento. En menos de 24 horas llegó un avión privado alemán se subió Navalny y se fue. La respuesta a esa colaboración rusa, denuncia Lavrov, es “la acusación de que lo envenenamos”.
Alexéi Navalny fue ingresado en un hospital civil en Alemania, donde no se le detectó nada. Luego fue trasladado a un hospital militar que........
