China y Rusia deben entrar ahora a escena y acelerar la reconfiguración del Nuevo Orden Mundial
Reconfiguración del Nuevo Orden Mundial
El mundo hoy está siendo testigo de la caída estrepitosa de un imperio. El presente conflicto en Medio Oriente viene a representar la continuidad del desarrollo o traspaso de poder a la reconfiguración del Nuevo Orden Mundial que habrá de liderar Asia (China-Rusia-Irán) en el presente siglo.
Si el primer gran movimiento tectónico para el desarrollo del Nuevo Orden Mundial habría de comenzar en Ucrania (2022), el segundo gran movimiento, y más peligroso, se está desarrollando ahora en Irán.
El tercer movimiento (y último) se podría desarrollar en Taiwán, y podría ser el movimiento tectónico más silencioso de todos.
China está observando con atención la caída de un gigante sin siquiera tener ninguna implicancia directa.
Estabilizado el conflicto en Irán o finalizado, la toma de Taiwán podría ser un mero trámite, con poca o nula resistencia. EE. UU., después del presente agotamiento, ¿querrá ir a “defender” a Taiwán junto a sus aliados, contra una China llena de “frescura” en el ámbito militar? Si sus aliados acérrimos no han querido acompañar a EE. UU. frente a Irán, ¿querrán acompañar esta vez a EE. UU. si China decidiera tomar Taiwán?
Toma de conciencia de Europa
A partir de lo que está aconteciendo en Medio Oriente, Europa debería tomar más conciencia de lo que significa tener bases militares de EE. UU. en el continente (que no son pocas).
Si el día de mañana los EE. UU. decidieran retirarse de la OTAN, ¿habrá de sobrevivir la OTAN? ¿Las bases militares estadounidenses en el continente, seguirían funcionando? Y si fuera el caso de que EE. UU. se retirara de la OTAN, pero al mismo tiempo siguiera prestando ayuda militar a Ucrania… ¿cuál sería la posición de los europeos si Rusia llegara a tener como objetivos las bases militares de EE. UU. en Europa, en tales circunstancias?
Humillación sobre humillación
Todo podría indicar que el conflicto con Irán no habrá de terminar tan pronto como los agresores (EE. UU. e Israel) habrían de calcular.
Lo que pudieron haber ignorado los agresores era que Irán se había preparado más de dos décadas para este momento, y ahora no están dispuestos a detenerse hasta ver cumplido sus objetivos: garantías de que no habrán de ser nuevamente agredidos, salida total de las bases militares estadounidenses de la región, indemnización por los daños causados, etc., …
Los países del Golfo Pérsico, a medida que se está desarrollando el conflicto, están comprendiendo que EE. UU. no puede garantizar la seguridad de nadie; que su presencia militar en la zona solo garantiza desestabilización, si su principal fin es garantizar la seguridad de Israel. (Acá Europa debería tomar nota).
Ahora toda la región del Golfo está bajo la presión de los ataques constantes de Irán. El paraíso de la opulencia en la región se ha trizado, y difícilmente podrá volver a lo que era antes.
EE. UU. e Israel ahora están atrapados en la vorágine de la guerra, que ellos mismos iniciaron y ahora no saben cómo salir sin dar la impresión de haber fracasado.
Lo que se inició con la eliminación de grandes líderes, al final no resultó como lo habían planeado. El........
