La vieja mentira «prioridad nacional»
Después de leer un poco y de contrastar información, con la mala costumbre que algunos todavía conservamos de leer e informarse, creo que conviene pararnos un momento ante un concepto que cada vez escuchamos con más frecuencia en el debate público, la denominada «prioridad nacional».
Vox la ha convertido en unos de sus principales pendón políticos y lo está incorporando a sus acuerdos autonómicos, mientras el Partido Popular tenga la garganta muy ancha solo por el ansia de gobernar aunque lo haga mal, ya se sabe el porqué, pero esto hablaré más adelante. Sin embargo, de la «prioridad nacional» no se trata de una idea nueva ni original, tiene una larga historia detrás.
El concepto fue popularizado por Jean-Marie Le Pen, fundador de la extrema derecha nazi francesa moderna, aunque sus raíces se remontan a movimientos nacionalistas y excluyentes de principios del siglo XX. Con diferentes nombres «preferencia nacional» o «prioridad nacional» u otras variantes parecidas, la idea siempre ha sido la misma, establecer una diferencia entre quien merece derechos y recursos públicos por haber nacido en un lugar y quién no.
Su fuerza política radica en la simplicidad del mensaje. Presenta la sociedad como si fuera un pastel limitado que se tiene que repartir. Si llegan personas de fuera, según este relato, quienes ya están recibirán una porción más pequeña.
Es un argumento fácil de entender, pero el problema es que es falso.
Pero si miramos más atrás podemos ver como este concepto de «prioridad nacional» ya lo utiliza Adolf Hitler y el ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels, que la utilizaron para la expulsión de los judíos. Esta doctrina imponía una jerarquía de derechos donde los alemanes “sangre pura” tenían prioridad absoluta sobre los otros en todos los ámbitos de la vida social, publica, ocupación, vivienda, política y por supuesto ayudas sociales. El objetivo nazi es que los alemanes de “sangre pura” tenían preferencia legal en todo, incluido para andar por la calle. Se materializó a través de las leyes de Nurember, cuando desnudaron a los judíos de la ciudadanía alemana, excluyendo de la protección del estado.
Goebbels utilizó su aparato propagandístico para interiorizar en la sociedad la idea que los recursos tenían que reservarse exclusivamente para la comunidad del pueblo (Volksgemeinschaft), que excluía aquella minoría que no fuera “de sangre pura” o sea disidente político, es decir que no sea del partido nazi.
A que suena todo esto de algo?
Las pensiones, la sanidad, la educación o las prestaciones........
