Venezuela: el crimen que occidente llama operación
En la madrugada del 3 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses irrumpieron en Caracas y se llevaron al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores. Lo hicieron de noche, con helicópteros, con armas, con la prepotencia de quien lleva décadas creyendo que el mundo entero es su patio trasero. Lo llamaron operación. Lo llamaron captura. Pero tiene otro nombre: secuestro. Violación flagrante de la soberanía de un pueblo. Acto de guerra contra una nación independiente.
El propio Maduro, ante el juez en Nueva York, lo dijo con claridad: «No soy culpable, soy un hombre decente, sigo siendo el presidente de mi país.» Y añadió: «Fui secuestrado.» «Soy un prisionero de guerra.» Puede uno estar de acuerdo o en desacuerdo con Maduro, con su gobierno, con sus políticas. Eso es legítimo y forma parte del debate político. Lo que no es legítimo, lo que no tiene ninguna justificación bajo ningún marco legal ni moral, es que el ejército de una potencia extranjera entre en la capital de un país soberano y se lleve a su presidente.
Porque eso es exactamente lo que hizo Trump. El operativo, que duró aproximadamente cuarenta minutos,........
