Recuerdos del 67, por Tulio RamÃrez
Recuerdos del 67, por Tulio RamÃrez
Ha pasado más de una semana y mi cuerpo todavÃa tiembla. El crujido del doble terremoto del 24 de junio sigue resonando en mis oÃdos. La sensación de que el techo y paredes se te caen encima, es indescriptible e incomparable con cualquier otra situación lÃmite que haya vivido; y aclaro que vivà de cerca el terremoto de 1967.
Apenas contaba con 11 años cuando ese sábado 29 de julio a las 8:00 p.m., me tocó, junto con mi hermano, subir las escaleras para rescatar a mi hermanita menor quien quedó solita en su cuna ya que, ante el movimiento sÃsmico, salimos del apartamento como una tromba. Cuando Ãbamos por el piso 2, mi madre gritó desesperada ¡dónde está MarÃa Elena! Asà nos percatamos que la habÃamos dejado en su cuna. El pánico se nos exacerbó.
Subir era ir contra una marea humana enloquecida. Cientos de personas bajaban en tropel, a codazos y empujones. Como un rÃo desbocado, bajaban vecinos en bata de baño, en ropa interior y otros cargando ancianas o arrastrando niños que no podÃan llevar el ritmo de sus padres. Recuerdo que escuché el eco de los cuerpos rodando por los escalones y el horror de ver que la masa les pasaba por encima. En cada escalón apenas cabÃan dos personas.
Contra esa avalancha humana, logramos llegar al apartamento que, afortunadamente, seguÃa con la........
