Después del 3 de enero, por Beltrán Vallejo
Después del 3 de enero, por Beltrán Vallejo
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El tres de enero de 2025 el paÃs amaneció en una circunstancia inédita en su historia. Sobre la extracción de Maduro y Cilia realizada por el que es hoy el mejor socio comercial de Delcy RodrÃguez, hay y habrá infinidades de versiones, pero lo cierto es que los venezolanos entramos en una dimensión de incertidumbre.
Aunque también es cierto que hay esperanza, pero el panorama es confuso, complejo y dirÃa yo que laberÃntico. Desde la anterior perspectiva, lo que toca es la prudencia, y asumir aquella famosa frase de una histórica figura transicional postgomecista, el general y presidente Eleazar López Contreras, que decÃa: «Calma y cordura».
De tal manera que yo no me inscribo en esa onda estridente de insuflar expectativas en lo polÃtico y en lo económico que en estos momentos no tienen fundamentos concretos, sin condiciones objetivas meridianas a corto plazo, y en donde los mismos de todos estos años en el poder de manera autoritaria siguen en lo suyo, pero con nuevos antifaces y con nuevos cantos de sirena.
Como muestra: la ahorita aprobada Ley de AmnistÃa con sus sesgos cÃnicos de insuficiencia y de selectivismo, y que por cierto está bien lejos de aquella polÃtica de pacificación de Caldera a finales de los años 60 que legalizó a organizaciones polÃticas de izquierda y sacó guerrilleros de las cárceles.
Como muestra: la ahorita aprobada Ley de AmnistÃa con sus sesgos cÃnicos de insuficiencia y de selectivismo, y que por cierto está bien lejos de aquella polÃtica de pacificación de Caldera a finales de los años 60 que legalizó a organizaciones polÃticas de izquierda y sacó guerrilleros de las cárceles.
Está más lejos todavÃa de aquella amnistÃa que sacó de los calabozos a Chávez y demás golpistas del 4 de febrero y 27 de noviembre de 1992. Y como agregado a todo este contexto, los sectores democráticos tomamos nota del enfoque eminentemente utilitarista y economicista del cual alardea la administración Trump.
En esa instancia cabe desempolvar las tesis del economista bengalà Amartya Sen con la premisa de que sin libertades y sin justicia no hay un verdadero crecimiento económico. En esos términos es obvio que en el «delcismo» predomina el imaginario del modelo chino desde hace rato, y que se fundamenta en el aperturismo económico, pero bajo la sombra del neototalitarismo.
A pesar de la incertidumbre y confusión, lo que está haciendo el paÃs en estos momentos y en su lucha por democracia es asomar la cabeza. Es que el activismo polÃtico y social está retornando a las calles, a las redes sociales, a los medios de comunicación, a los frentes de trabajo, y sobre todo a las ganas de construir una Venezuela en libertad y con justicia social.
*Lea también: El consenso invisible de los venezolanos, por Stalin González
Por supuesto que esto no es del agrado de lo que están en el poder, pues ellos prefieren la paz, pero la paz del mudo y de la muda, la paz de las cárceles y la paz del cementerio. De ahà la necesidad de la prudencia también, de la «calma y cordura también».
Mi llamado es que para estas horas se amerita de un liderazgo responsable, serio, inteligente, y por supuesto audaz, pero no temerario; cuidemos a los nuestros.
La imagen de portada fue creada con IA
Beltrán Vallejo es Licenciado de la Escuela de Humanidades y Educación de la UDO.
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