El grifo seco y el interruptor apagado, por Omar Ãvila
El grifo seco y el interruptor apagado, por Omar Ãvila
X e Instagram: @OmarAvilaVzla
Abrir el grifo en el Municipio Sucre del estado Bolivariano de Miranda y encontrarse con ese silencio sibilante que delata la ausencia absoluta de agua ya no es una sorpresa; es la rutina. Lo mismo ocurre cuando un parpadeo de las luces anuncia que la nevera o el aire acondicionado acaban de entrar en la ruleta rusa de las fluctuaciones eléctricas.
En pleno 2026, los venezolanos habitamos una paradoja circular: el colapso eléctrico paraliza los masivos sistemas de bombeo (Tuy) que empujan el agua montaña arriba hacia el valle, y a su vez, la inoperatividad de las plantas térmicas de respaldo (como Tacoa en el litoral) nos deja sin la energÃa local necesaria para independizarnos de las vulnerabilidades del Guri.
Ante esta realidad, la pregunta que flota en el ambiente es tan incómoda como necesaria: ¿Dónde termina el colapso fÃsico de la infraestructura y dónde empieza la narrativa del control social?
Para el ciudadano de a pie, atrapado entre las excusas institucionales y la urgencia del dÃa a dÃa, la tentación de atribuir todo a una maquiavélica estrategia de dominación es alta.
Ciertamente, la opacidad informativa de entes como Hidrocapital –ahora Hidroven– o Corpoelec contribuye a ello.
Al no existir cronogramas de racionamiento confiables ni........
