Más piedad
Imagen de archivo de un bombardeo ruso en Ucrania. / Archivo
Debería estar prohibido hablar de los muertos al por mayor. El otro día, en el programa Salvados, de la Sexta, Gonzo entrevistaba a un exetarra, Josemi Latasa, que contaba cómo había asesinado cruelmente a un general, a su esposa y a su hijo de quince años. Tres muertos. Pocos, si se comparan con los de cualquier guerra, pero demasiados para tragártelos de un solo golpe. Se te atravesaban en la garganta. Un dron-bomba, en cambio, cae sobre un edificio residencial, acaba al instante con siete familias y sigues comiéndote las acelgas sin cambiar de canal. Cuantos más muertos, menor parece el crimen. A partir de cierto número, las víctimas dejan de tener dientes, zapatos, miopía, hipoteca, edad. Y se los entierra también al por mayor.
¡Gran........
