El impresentable de Noroña
“No hay hombres pobres, sino pobres hombres.”
Para Azucena Uresti, con mi admiración y solidaridad.
Voy a empezar al revés. Nota urgente y necesaria. El zafarrancho en el antiguo Palacio de Xicoténcatl tuvo un único beneficiario: Gerardo Fernández Noroña. De ser el bravucón cuestionado pasó, gracias a Alito, a la cómoda posición de “víctima”. Lo que vimos fue un acto de blindaje. Vergüenza debería darle a Alejandro Moreno Cárdenas prestarse a ese sainete que lava la cara al senador. Le regala el papel de mártir cuando, en realidad, hablamos de un acosador y un miserable.
¿El favorcito de Alito? ¿A cambio de qué?
Pero no nos distraigamos. Vamos al punto: el impresentable Fernández Noroña.
Primero lo........
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