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BRICS ya pesa; ahora tiene que decidir qué quiere ser

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14.09.2026

Durante años occidente trató a BRICS como una sigla sobredimensionada por economistas y gobiernos deseosos de aparentar más poder del que realmente tenían. Ese tiempo terminó. El bloque ampliado reúne hoy cerca de la mitad de la población mundial y alrededor del 40% de la economía medida por paridad de poder adquisitivo, incluye a China e India —dos de las mayores economías del planeta—, a Rusia, Brasil, Sudáfrica y varias potencias emergentes de Asia, África y Medio Oriente, y ha dejado de ser una curiosidad diplomática para convertirse en un actor que nadie puede sensatamente ignorar. La pregunta ya no es si BRICS importa. Importa. La verdadera pregunta es qué quiere hacer con ese peso y, sobre todo, si países tan distintos serán capaces de convertirlo en poder político efectivo sin terminar peleándose por quién debe dirigirlo.

La cumbre que acaba de celebrarse en Nueva Delhi ayuda a entender tanto su fuerza como sus límites. El encuentro consiguió algo que no era menor: producir una declaración conjunta en medio de profundas diferencias internas, incluido el conflicto de Medio Oriente que coloca dentro del mismo espacio a Irán y a Emiratos Árabes Unidos. Los líderes reclamaron mayor representación de las economías emergentes en las instituciones internacionales, cuestionaron sanciones y medidas comerciales unilaterales, respaldaron una arquitectura mundial más multipolar, defendieron mayor utilización de monedas nacionales y mecanismos de pagos propios y pidieron contención y diplomacia frente a la escalada en Medio Oriente. BRICS salió de Nueva Delhi demostrando que puede hablar colectivamente. Falta demostrar que puede actuar colectivamente cuando los intereses de sus miembros realmente chocan.

Ahí está su principal contradicción. BRICS es poderoso precisamente porque reúne a países que quieren mayor margen frente al orden dominado históricamente por Estados Unidos y Europa; pero es frágil porque no todos quieren sustituir ese orden por otro encabezado por China o convertido en instrumento de confrontación con occidente. Rusia quisiera claramente un bloque más desafiante. Irán tiene razones evidentes para favorecer mecanismos que disminuyan el alcance de las sanciones estadounidenses. China ve una formidable plataforma para aumentar influencia sobre el llamado Sur Global. Pero India no quiere convertirse en subordinada de Pekín; Brasil conserva importantes relaciones económicas y políticas con Estados Unidos y Europa; Emiratos necesita estabilidad, inversión occidental y seguridad, y otros integrantes desean reformas del sistema más que su demolición. Es una coalición de insatisfacciones comunes, no todavía una alianza de destinos compartidos.

Eso puede parecer una debilidad, pero quizá también explique por qué BRICS sigue creciendo. La OTAN funciona porque existe una estructura de seguridad, compromisos definidos y una amenaza compartida. La Unión Europea construyó instituciones supranacionales y transfirió parte de la soberanía de sus miembros. BRICS es algo completamente distinto. No tiene ejército común, política exterior única, moneda compartida ni obligación de defender militarmente a otro integrante. Ni siquiera existe necesariamente coincidencia sobre cuál debería ser el orden internacional que sustituya al actual. Lo que sí existe es una idea cada vez más extendida: el mundo del siglo XXI ya no puede seguir gobernándose mediante instituciones, derechos de veto, cuotas financieras y jerarquías diseñadas esencialmente por quienes ganaron la Segunda Guerra Mundial hace más de ochenta años.

Esa reclamación resulta difícil de descartar. India es hoy una potencia demográfica, tecnológica y económica incomparable con la que existía cuando se creó Naciones Unidas. China pasó de ser un país empobrecido a convertirse en potencia manufacturera global. África tenía buena parte de su territorio bajo dominio colonial cuando se diseñaron muchas instituciones actuales. El Golfo no poseía el peso financiero, energético y diplomático que tiene ahora. Indonesia, Brasil, Sudáfrica y........

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