En política como en la vida solo valen los hechos
En la política, como en la vida misma, sólo existe lo que se demuestra. Esta premisa, que para muchos y muchas podría sonar fría o pragmática, se ha convertido hoy en el único termómetro válido para medir la salud de nuestras democracias. En un mundo saturado de discursos vacíos y filtros de campaña, la ciudadanía ha aprendido, a fuerza de decepciones, que las intenciones no gobiernan y que las palabras no construyen realidades.
A nivel mundial, asistimos a una erosión sistemática de la credibilidad política. El origen de este fenómeno........
