Farol en el Mundial, oscuridad en casa
Mario Delgado tiene razón. Todo es culpa de las empresas, especialmente de la FIFA y de las que se verán beneficiadas por no tener que pagar impuestos en el Mundial más caro y quizá el problema es precisamente ése: que la frase escandaliza más que la realidad que la produjo.
Mientras México discute si los niños “arruinan” experiencias premium, la FIFA está organizando silenciosamente el Mundial más elitista y fiscalmente complaciente de la historia reciente.
Los datos son brutales. El Mundial 2026 no sólo será más caro que Qatar 2022. Será obscenamente más caro. El precio promedio de una entrada para la final pasó de 3,905 dólares en Qatar a 18,170 dólares para 2026. Un aumento de 4.7 veces. Las semifinales duplicaron precio. Los partidos de fase de grupos cuestan 2.4 veces más. Hasta el tercer lugar, ese partido que históricamente pocos recuerdan, subió 40%. El asunto no es la inflación y tampoco es que el gobierno vaya a cobrar impuestos tan altos que justifiquen esos precios.
El estadio más caro de todo el Mundial no estará en Nueva York. Estará en la Ciudad de México.
El Estadio Azteca tiene un precio mediano de 2,413 dólares por boleto. Más caro que el MetLife Stadium de Nueva York. Más caro que Miami. Más caro que Los Ángeles. Es decir: el Mundial de México será más exclusivo que el Mundial organizado por jeques petroleros en Qatar.
Qatar al menos nunca fingió modestia. Era una vitrina del dinero árabe con oro, mármol, suites imposibles y aire acondicionado en medio del........
