Pernicioso escepticismo
Hay condiciones para que la deriva autoritaria llegue al poder. En México y en muchas otras naciones como EU tuvo que ver el descontento social y un personaje que pudiera capitalizarlo. No fue un movimiento en el sentido de un proceso social hacia un objetivo compartido, ni siquiera claridad sobre qué se rechazaba, sino un proyecto en torno a una persona que simbolizó ese descontento con lo que cada uno a su buen entender repudiaba.
López Obrador y Trump a pesar de sus diferencias son expresión de un mismo proceso. En un país rico y poderoso la insatisfacción se cultiva por la insuficiencia de lo que con exceso se tiene; en uno pobre, desigual y con instituciones frágiles el encono es más profundo y la indignación se extiende por todo el cuerpo nacional. El proyecto requiere sus enemigos, siempre los del pasado, los malos gobernantes, los migrantes, complacientes y corruptos. En ambos el rechazo al orden existente es combustible para su proyecto y, consecuentemente, son abierta y eficazmente destructivos de las reglas, valores e instituciones. La insuficiencia del sistema se exagera, los enemigos se inventan o se engrandecen, recursos necesarios para derribar al régimen previo sin resistencias. No se puede hablar de una revolución pacífica porque en el camino va la vida de........
© SDP Noticias
