menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La degradación de la Casa de Nariño

14 0
24.04.2026

Es la primera vez que niega un noviazgo de su nómina de parejas y encuentros fugaces, exhibidos unos, ocultos la mayoría. En realidad, lo que haga Petro con su vida privada no debería importarnos lo más mínimo si no fuese porque, al mezclarlos con la esfera pública, afecta no solo sus neuronas, sino la política nacional y la de Estado, en especial cuando viaja fuera de nuestras fronteras o practica la altisonante diplomacia de X en sus febriles madrugadas.

Como no existen criterios profesionales que justifiquen el nombramiento de unas mujeres que carecen de la experiencia, mundo y madurez que requieren los cargos de máxima responsabilidad y confianza presidencial, interpretamos que en ocasiones las escoge y mantiene por los escabrosos secretos que guardan, modelo Laura Sarabia. En otras, por una relación íntima y, en unos más, como el de Angie Rodríguez, al necesitar una hormiguita esclavizada que maneje su caótica agenda, guarde silencio sepulcral ante las embarradas que presencie y cumpla las peticiones burocráticas y contractuales de determinados alfiles petristas.

Lo de la joven costeña que contaba con un helicóptero de la Policía a su servicio, la resguardan camionetas blindadas y guardaespaldas, falsifica títulos académicos y posee un insolente descaro para encubrir sus innumerables trampas y (presuntos) delitos termina........

© Revista Semana