Sabotaje
Gustavo Petro ha terminado por sabotear la investigación del magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay. Desde ese 7 de junio de 2025, cuando un sicario atentó contra el entonces precandidato mientras pronunciaba un discurso, el presidente de la República, además de estigmatizar a las víctimas, ha contribuido a entorpecer la labor de la Fiscalía en la resolución de ese crimen, el más grave de su mandato.
La pieza que faltaba para dimensionar este comportamiento la reveló SEMANA en su última edición. Allí se conoció el interrogatorio de Simeone Pérez Marroquín —alias El Viejo—, en el que se confirmaron elementos que desde hace meses se advertían: la participación de estructuras de la Segunda Marquetalia, la planeación del homicidio, sus financiadores y ejecutores. Todo ello en coherencia con las capturas realizadas y con el prolijo trabajo de la Fiscalía en un caso particularmente complejo.
Puesta esta información de presente, vale la pena señalar el modus operandi del presidente Petro: plagar de hipótesis la autoría del magnicidio para desviar la atención, generar ruido y sembrar versiones paralelas. A los hechos me remito.
El 12 de junio de 2025, cinco días después del atentado, Petro afirmó en una entrevista con CNN que “este tipo de........
