Lo del 31 de mayo fue un plebiscito
Las elecciones presidenciales en primera vuelta dejaron múltiples consecuencias y reconfiguraron el panorama político colombiano. Sorpresivamente, la dupla de la Espriella y Restrepo se alzó con la victoria, definiendo así el balotaje final contra los representantes del petrismo. Esta jornada significó una dura derrota no solo para varios candidatos que se consideraban protagonistas, sino para las estructuras tradicionales que representaban. Esto evidencia que los líderes políticos no entendieron el hartazgo de la ciudadanía hacia las dinámicas tradicionales, ni el profundo temor que llevó a los electores a votar de manera individual y no alineada a partidos.
El Centro Democrático es quizás el partido más afectado: su candidata, que proyectaba entre el 15 % y el 25 % en las encuestas, obtuvo apenas el 6.9 %. La mayoría de su electorado migró hacia una alternativa con la que compartían afinidad. Este fenómeno fue impulsado por el temor al candidato del gobierno actual, agravado por la cuestionable y abierta participación en política del propio presidente de la República. Ante este escenario, el voto útil, el voto vergonzante y los indecisos se volcaron en la última semana hacia el candidato que consideraron una garantía para preservar la democracia frente al riesgo de una supuesta dictadura liderada por Gustavo Petro e Iván Cepeda.
Con estos antecedentes, seguramente muchos de ustedes, al igual que yo, se preguntaron el domingo en la noche si las elecciones presidenciales de 2026 se definieron como un plebiscito. La........
