menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Cayó el dictador, falta la dictadura

14 0
10.01.2026

Delcy Rodríguez es a Nicolás Maduro lo que Pablo Escobar es a Gilberto Rodríguez Orejuela. Plata o plomo, o plomo y más plomo. Algo más de sofisticación, pero son igual de asesinos, de narcotraficantes, de corruptos y de violadores de derechos humanos. Maduro está preso y lo merece, al igual que su esposa, Cilia Flores, pero el narcorrégimen totalitario se mantiene. La pregunta es: ¿y ahora qué?

Lo que viene es un experimento político, militar y de comunicaciones sin precedentes en Estados Unidos y en nuestro continente. Político, porque se va a tratar de llevar una narcodictadura brutal a una democracia al menor costo posible. Militar, porque se va a necesitar el uso restringido de la fuerza para que los dictadores entiendan que solo se salvan si caminan un sendero muy claro, con poco margen de maniobra. El que se salga paga el precio. Es decir, el uso de la fuerza es estratégico y puntual. El caso del barco petrolero abordado cerca de Islandia sin una respuesta de Rusia, salvo que la vida de los marineros no corra peligro, es el ejemplo claro del tipo de uso de la fuerza que se va a venir, aunque esto, obviamente, se puede escalar. Finalmente, de comunicaciones, pues la desinformación va a ser brutal, y la capacidad de informar de manera clara........

© Revista Semana